CARTAS A JOSEFINA
JOSEFINA MANRESA MARHUENDA
Mi trabajo para este módulo 2 va dedicado a una mujer que vivió gran parte de su vida y murió en la localidad donde vivo, Elche. Tiene una calle con su nombre y su vida e historia siempre sale a relucir en las celebraciones del día de la mujer que se celebran en mi ciudad. Ahora entenderéis por qué...
Josefina nació el 2 de enero de 1916 en Quesada (Jaén). Su padre, Manuel Manresa, era guardia civil y fue trasladado a Orihuela cuando Josefina era todavía una niña. Pronto comenzó a desarrollar su labor como costurera y con 17 años conoció a Miguel Hernández. Contraen matrimonio civil el 9 de marzo de 1937, en plena guerra. Nada más casarse, se trasladan a Cox, allí nació su primer hijo, que murió prematuramente. En 1939 nació su segundo hijo, al que Miguel Hernández le dedicó, ya desde la cárcel, uno de sus poemas más conocidos...” La nana de la cebolla”
Tras la muerte de Miguel Hernández en 1942, Josefina dedicó toda su vida a velar por el recuerdo y la difusión de la obra de su marido, celosamente escondida, durante los años más duros del franquismo, «en un baúl que heredé de mi madre, donde se guardaba la ropa de cama…»
Dicen, quién la conocía, que a pesar de tantas desgracias disfrutaba mucho guisando, contando anécdotas, chistes, cuentos, relatos, memoria, contagiaba buen humor e ironías. Fue una mujer valiente durante la dictadura y nunca renunció al mensaje comprometido y solidario del legado de Miguel Hernández.
Murió
el 18 de febrero de 1987, en Elche, a consecuencia de un cáncer de mama, siendo sepultada al día siguiente junto a los restos de su
marido y su segundo hijo Manuel Miguel en el cementerio municipal de Alicante.
Su vida reducida, desde siempre, a ser “novia, esposa y viuda” de Miguel Hernández, fue mucho más que eso. Fue apartada, como muchas mujeres en la posguerra, por los “héroes masculinos”. Tuvo una vida marcada por las pérdidas, la de su padre, de su primer hijo, de su marido y de su segundo hijo. A pesar de todas estas ausencias, demostró una gran capacidad de resistencia, fortaleza y supo remontar todas las fatalidades lo mejor que pudo.
Es imprescindible descubrir la existencia de mujeres como JOSEFINA MANRESA, y por extensión, a todas las mujeres que no han tenido un hueco en la historia de este país. Si el país no se desintegró fue por la entereza y firmeza de madres, hijas, esposas, viudas que no se resignaron y resistieron, sacando adelante a sus familias y, por ende, a toda la sociedad.
Fuentes:
Wikipedia
Periódico Información
Diputación de Jaén
Elpaís.com

Comentarios
Publicar un comentario